A partir del 1 de julio, los monopatines y motocicletas eléctricas que superen los 25 kilómetros por hora deberán contar con placas y registro obligatorio en la Ciudad de México, como parte de una nueva regulación en materia de movilidad.
La medida establece que las unidades nuevas deberán salir emplacadas desde su compra, mientras que los propietarios actuales tendrán hasta noviembre para regularizarse. Además, se contemplan restricciones como la prohibición de circular por banquetas, ciclovías y carriles confinados, así como el uso obligatorio de casco.
Autoridades capitalinas indicaron que esta normativa busca reducir riesgos ante el crecimiento acelerado de estos vehículos en la ciudad. También se prevén sanciones económicas y la obligación de contar con licencias específicas para su conducción.
Durante la presentación de estas disposiciones, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, señaló que el objetivo es ordenar la movilidad, cerrar vacíos legales y contar con un registro que permita mejorar la seguridad en calles y avenidas.