México enfrenta actualmente entre uno y dos meses adicionales de estrés térmico en comparación con décadas anteriores, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Nature Climate Change. El análisis señala que los periodos de calor extremo se han vuelto más frecuentes y prolongados debido al impacto del cambio climático.
Los investigadores evaluaron la llamada temperatura de sensación térmica, que además del calor considera factores como la humedad, el viento y la radiación solar. Los resultados muestran que millones de personas están cada vez más expuestas a condiciones que pueden representar riesgos para la salud, especialmente durante las olas de calor.
Especialistas explicaron que la combinación de altas temperaturas y humedad dificulta que el cuerpo regule su temperatura mediante la evaporación del sudor. El estudio advierte que estos escenarios podrían intensificarse en los próximos años si continúan las emisiones globales de combustibles fósiles.