Repartidores en la Ciudad de México denunciaron que aplicaciones de entrega están siendo utilizadas para enviar drogas ocultas en paquetes que aparentan ser productos comunes, como comida o cosméticos. Esta práctica, señalaron, los expone a riesgos tanto de seguridad como legales sin que ellos lo sepan.
De acuerdo con la organización Ni un Repartidor Menos, este problema se ha detectado en alcaldías como Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán y Miguel Hidalgo. Los trabajadores indican que muchas veces no denuncian por miedo, ya que al realizar entregas pueden ser vigilados o fotografiados.
Ante este panorama, piden a las autoridades generar mecanismos de protección, como denuncias anónimas y mayor seguridad en zonas identificadas. En una ciudad donde el reparto es parte de la vida diaria, el problema evidencia nuevos riesgos en el espacio público.