El gobierno de Donald Trump anunció una pausa temporal en la construcción de un muro fronterizo dentro del Parque Nacional Big Bend, en Texas, luego de las críticas y denuncias por posibles daños al entorno natural de esta zona protegida.
Rodney Scott, titular de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, informó que la obra permanecerá detenida mientras realiza una evaluación personal del proyecto y de las condiciones del terreno. Activistas y líderes locales se han opuesto a la construcción al considerar que podría afectar un área ambientalmente prístina.
El proyecto forma parte del plan del gobierno estadunidense para ampliar el muro fronterizo entre el Pacífico y el Golfo de México. Sin embargo, las obras en Big Bend y zonas cercanas han generado especial preocupación debido a las características naturales y el valor ambiental de la región.