Un elefante escalando, un delfín rosa o animales salvajes comportándose como mascotas pueden parecer imágenes tiernas, pero expertos advierten que las representaciones creadas con inteligencia artificial podrían generar una percepción equivocada sobre la fauna.
Estas imágenes circulan ampliamente en redes sociales y, al mostrar situaciones que en realidad no ocurren, pueden hacer que algunas personas desconozcan los riesgos de acercarse o interactuar con animales silvestres. Especialistas señalan que esto podría afectar los esfuerzos de conservación.
Además, investigadores advierten que este contenido puede fomentar la explotación de especies para turismo, fotografías, redes sociales o como mascotas, al generar una demanda basada en representaciones irreales de los animales.