Un ataque del ejército de Israel en el sur de Líbano dejó al menos 10 personas muertas, incluidos rescatistas que participaban en labores de emergencia. Los hechos ocurren pese a un alto al fuego reciente en la región.
Además de las víctimas, autoridades libanesas han señalado que los bombardeos han provocado daños en comunidades, infraestructura y ecosistemas. Incluso, se ha denunciado un impacto ambiental severo derivado de las operaciones militares en la zona.
Este tipo de conflictos no solo tiene consecuencias humanitarias, también afecta el entorno natural y los servicios ecosistémicos. A escala global, estos impactos pueden repercutir en estabilidad social, económica y ambiental.