Francia mantiene un amplio operativo para contener un megaincendio forestal que continúa fuera de control en el suroeste del país, donde las altas temperaturas y las condiciones climáticas complican las labores de los equipos de emergencia. Las autoridades advirtieron que el incremento del calor y los fuertes vientos previstos para las próximas horas podrían reactivar las llamas y favorecer su propagación.
El incendio, ubicado en la región de Gironda, ha consumido una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París. Aunque durante la noche el fuego no registró avances significativos, los servicios de emergencia mantienen vigilancia permanente ante el riesgo de que nuevos focos crucen los cortafuegos y alcancen otras zonas boscosas.
Más de 2 mil 200 bomberos, apoyados por más de 20 aeronaves y brigadas provenientes de distintas regiones de Francia y de otros países europeos, continúan trabajando para controlar el siniestro y proteger a las comunidades cercanas. Las autoridades reiteraron que el operativo permanecerá activo mientras persistan las condiciones de riesgo provocadas por la intensa ola de calor.