La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) reforzó su campaña contra el tráfico ilegal de primates, una actividad que pone en riesgo a especies consideradas en peligro de extinción en México. Entre 2019 y 2026, la dependencia recuperó 137 ejemplares, entre ellos 96 monos araña, 24 monos saraguato y 17 monos aulladores.
Las tres especies están protegidas por la legislación mexicana y su comercialización está prohibida. Además de enfrentar condiciones de hacinamiento, hambre y deshidratación durante el tráfico, muchos ejemplares son separados de su hábitat cuando todavía son crías, mientras que sus madres pueden ser asesinadas durante la extracción.
Ante esta problemática, Profepa lanzó la campaña “Los monos no son mascotas”, con la que busca generar conciencia sobre las consecuencias de adquirir estos animales y frenar la demanda que alimenta el comercio ilegal. Estos primates cumplen además una función importante en los ecosistemas mexicanos, principalmente como dispersores de semillas y aliados en el equilibrio de las selvas.