Punch, el mono macaco japonés que conmovió al mundo por aferrarse a un peluche de orangután tras ser abandonado por su madre al nacer, celebró su primer cumpleaños rodeado de miles de muestras de cariño enviadas desde distintos países. Aunque ahora ya convive con otros ejemplares de su especie, su historia continúa conquistando a visitantes y seguidores.
Tras su nacimiento, Punch fue rechazado por su madre, por lo que los cuidadores del zoológico se hicieron cargo de él y le entregaron un peluche para ayudarlo a desarrollar la capacidad de agarre que los macacos necesitan durante sus primeras etapas de vida. Con el paso de los meses logró adaptarse y actualmente juega e interactúa con normalidad junto a otros monos en el Jardín Zoológico y Botánico de Ichikawa, en Japón.
El pequeño primate sigue siendo una de las principales atracciones del zoológico y, con motivo de su primer aniversario, recibió alrededor de 2 mil 500 tarjetas y mensajes de felicitación provenientes de Japón y otros países. Además, el recinto preparó una exhibición especial con fotografías y videos que muestran los primeros meses de vida de Punch y su proceso de recuperación.