El gobierno capitalino realizó trabajos de recuperación en la cuarta sección del Bosque de Chapultepec, donde se retiraron decenas de toneladas de residuos y se rehabilitó un espacio que era utilizado como tiradero.
Como parte de las acciones, se plantaron nuevos árboles adecuados a las condiciones ecológicas de la zona, con el objetivo de fortalecer la cobertura vegetal y mejorar la infiltración de agua en el suelo.
La recuperación de áreas verdes impacta directamente en la calidad del aire y el bienestar urbano. Estos espacios no solo funcionan como pulmones de la ciudad, también son clave para enfrentar los efectos del cambio climático en entornos urbanos.